Copa Argentina

Con gol de Adrián Martínez, Racing derrotó 1-0 a San Martín de Formosa por los 32avos de la Copa Argentina

Racing no pasó problemas y venció 1-0 a San Martín de Formosa, por los 32avos de la Copa Argentina. El gol lo hizo Maravilla Martínez.

Maravilla le dio la victoria a la Academia. Foto: Twitter @RacingClub
Maravilla le dio la victoria a la Academia. Foto: Twitter @RacingClub

Racing no pasó problemas y venció 1-0 a San Martín de Formosa, por los 32avos de la Copa Argentina. El gol lo hizo Maravilla Martínez.

Antes del clásico ante Independiente, la Academia ganó tranquilo y avanzó a los 16avos del campeonato. Este sábado 25 de marzo, por los 32avos de final de la Copa Argentina, Racing de Gustavo Costas derrotó 1-0 a San Martín de Formosa de Marcelo Rubino en el estadio Florencio Sola de Banfield.

El recinto Florencio Sola fue el escenario de un encuentro complicado desde el principio. Racing adopta la iniciativa, como se esperaba por la disparidad de categorías, pero se encontró con un oponente organizado y valiente, decidido a aguantar y a desarrollar su propio juego. San Martín no se amedrentó: corrió, presionó y en ocasiones logró equilibrar el juego.

La Academia mantenía la posesión, pero carecía a veces de ideas. Les costó generar juego ofensivo, romper defensas y aumentar la velocidad en los últimos metros. El partido se encontraba en una fase poco definida donde el favorito tiene la pelota sin causar daño, y el menos favorecido resiste sin demasiado sufrimiento.

Hasta que apareció el goleador del equipo. Y es que a los 35 minutos del primer tiempo, Adrián Martínez se encontró abajo del arco un centro de Conechny y, sin el arquero, solo tuvo que empujarla para poner el 1-0.

El segundo tiempo presentó un cambio en la dinámica. San Martín se mostró un poco más atrevido, impulsado por el marcador y hasta logró anotar aunque se lo anularon por offside, pero el partido se inclinó decisivamente debido a un acontecimiento clave: la expulsión de Gervasio Núñez por una dura falta contra Pardo al principio del segundo tiempo, dejando al equipo formoseño con diez hombres y disminuyendo sus opciones de reaccionar.

Con un jugador más, Racing controló el ritmo del partido. No lo cerró —lo que mantuvo cierta tensión hasta el final—, pero nunca cedió el control. Incluso tuvo oportunidades claras para aumentar su ventaja, aunque el travesaño y algunas intervenciones defensivas evitaron un resultado más abultado.

El pitazo final llegó sin incidentes, como un alivio medido. No hubo goleada ni gran espectáculo, pero sí una certeza: Racing avanzó.

Porque estos partidos de Copa Argentina no siempre se juegan de manera óptima. Se juegan con paciencia, profesionalismo y la habilidad de comprender la situación. Y en ese contexto, la Academia supo hacer lo necesario.

Ganó por un gol. Ganó sin brillar. Pero ganó como requieren estas noches: sin margen para cometer errores y con un único propósito, seguir avanzando.