Copa Argentina

Con goles de Romero y Blondel, Huracán venció 2-1 a Olimpo de Bahía Blanca por los 32avos de la Copa Argentina

En un partido más que complicado, Óscar Romero y Lucas Blondel le dieron la victoria por 2-1 a Huracán sobre Olimpo.

Huracán ganó y avanzó en Copa Argentina. Foto: Twitter @CAHuracan
Huracán ganó y avanzó en Copa Argentina. Foto: Twitter @CAHuracan

En un partido más que complicado, Óscar Romero y Lucas Blondel le dieron la victoria por 2-1 a Huracán sobre Olimpo.

El Globo ganó y avanzó a los 16avos de final del campeonato. Este domingo 29 de marzo, por los 32avos de final de la Copa Argentina, Huracán de Diego Martínez derrotó 2-1 a Olimpo de Bahía Blanca de Carlos Mungo en el estadio Ciudad de Caseros.

Bajo del cielo en Caseros, el encuentro inició con una lógica evidente, aunque su desarrollo fue impredecible. Huracán tomó la iniciativa y Olimpo se plantó a enfrentar el reto: resistir, incomodar y aguardar su oportunidad. Este se trataba de un enfrentamiento típico de la Copa Argentina, donde las diferencias se acortan y cada pequeño detalle tiene el doble de valor.

El equipo Diego Martínez reaccionó rápidamente, no por medio de una acumulación de juego, sino gracias al talento individual. A los 21 minutos, Óscar Romero se ocupó de un tiro libre y realizó un gol que quebró la paridad del partido: una ejecución precisa aunque con complicidad del arquero.

Parecía que tras el gol, el Globo iba a tener tranquilidad en el partido, sin embargo, la Copa no permite distracciones. Olimpo, lejos de rendirse, tomó acción. A los 37 minutos, Enzo Coacci aprovechó su oportunidad y consiguió el gol del empate, reavivando la incertidumbre. El partido cambiaba de manos, de ánimo y del ambiente. Ya no era Huracán quien tenía el control: la tensión se compartía.

La segunda mitad ofreció un relato diferente. Más abierto, más directo y con mayor carga emocional. Hubo chances para ambos equipos, aunque los dos estuvieron flojos en los últimos metros.

Con el pasar de los minutos, Huracán iba a plasmar la diferencia de categorías y poco a poco fue dominando el partido, llegando a merecer el gol que lo vuelta a poner arriba en el marcador. Y a los 62 minutos, iba a aparecer el ex Boca Juniors, Lucas Blondel, quien se encontró la pelota cerca al área y de un zurdazo de volea, venció al arquero para poner el 2-1.

Desde entonces, el partido se trasladó a otra dimensión. Olimpo luchó con lo que poseía, con orgullo y esfuerzo, pero careció de la claridad necesaria para superar a un Huracán que comprendió la situación: no era momento de exhibirse, sino de mantener la ventaja. Y así lo hizo.

El encuentro concluyó con esa sensación tan característica de la Copa: no siempre prevalece el que juega mejor, sino aquel que sabe entender los momentos. Huracán anotó en los momentos precisos y se llevó un 2-1 arduo y vibrante, con más determinación que belleza. Avanzó. Y en veladas como estas, eso es lo único que realmente importa.