Batacazo: Con goles de Schlotthauer y Petillo, Acassuso venció 2-0 a Newell´s y avanzó a los 16avos de la Copa Argentina
Acassuso de la Primera Nacional, venció 2-0 a Newell´s Old Boys con goles de Schlotthauer y Petillo, y avanzó en la Copa Argentina.
Acassuso de la Primera Nacional, venció 2-0 a Newell´s Old Boys con goles de Schlotthauer y Petillo, y avanzó en la Copa Argentina.
Los Quemeros aprovecharon la crisis de la Lepra y dieron un batacazo en el campeonato. Este domingo 29 de marzo, por los 32avos de final de la Copa Argentina, Newell´s Old Boys de Frank Darío Kudelka cayó 0-2 ante Acassuso de Darío Lema en el estadio Nuevo Monumental de Atlético Rafaela.
La noche en Rafaela estaba predispuesta para un desenlace predecible. Por un lado, la tradición y el estatus de Newell´s Old Boys. Por otro, la esperanza callada de Acassuso, que solía luchar desde la parte baja. Sin embargo, la Copa Argentina, fiel a su naturaleza, volvió a desafiar cualquier expectativa.
Lo que parecía un mero trámite se convirtió en un impacto. Desde el comienzo, Newell’s intentó tomar el control, dominando el juego y asumiendo las responsabilidades. Sin embargo, se topó con un oponente bien organizado, sólido y decidido en su estrategia. Acassuso no solo defendía: aguardaba. Y al momento indicado, actuó sin vacilar.
A los 21 minutos del primer tiempo, Martín Schlotthauer apareció para abrir el marcador. Fue un golpe directo e inesperado que alteró la atmósfera del encuentro y generó sorpresa. El equipo en ascenso tomaba la delantera, lo que obligó a Newell´s a perseguir el resultado.
El resto de la primera mitad se desarrolló según esa nueva dinámica: la Lepra bajo presión, Acassuso con confianza. Pero el control rosarino nunca se materializó en una amenaza concreta.
En la segunda parte, el patrón no cambió considerablemente. Newell’s insistió, buscó alternativas, intentó deshacer el bloque defensivo rival, pero siempre se topó con sus limitaciones y la seguridad de un Acassuso que mantenía su orden.
Y cuando el juego parecía caer en una fase de duda, llegó el golpe decisivo. A los 74 minutos, Nahuel Petillo encontró la oportunidad y anotó para el 2-0. Un gol que no solo incrementó el marcador, sino que desmoronó cualquier esperanza de reacción.
El final mostró un contraste absoluto: por un lado, la incredulidad; por el otro, la celebración de lo inesperado. Acassuso no solo se impuso, sino que propinó un golpe que define a la Copa Argentina: eliminó a un equipo de la primera división y marcó un hito en su historia.
No fue mera casualidad. Fue determinación, organización y eficiencia. Y en este torneo, eso a menudo tiene más valor que cualquier nombre.