Futbolargentino.com Buenos Aires Lunes, 09 / Sep / 2019

El nadador tucumano, Matías Ola, no pudo cumplir su sueño porque le agarró hipotermia

Buscaba ser el primer argentino en obtener la Triple Corona de Aguas Abiertas, que además del Canal de la Mancha incluye otras dos hazañas que ya completó. Ahora promete volver a intentar la hazaña el año que viene. 

El nadador tucumano entranando en el Perito Moreno. Foto: prensa Matías Ola
El nadador tucumano entranando en el Perito Moreno. Foto: prensa Matías Ola

Matías Ola se zambulló en busca de un sueño: ser el primer argentino en obtener la Triple Corona de Aguas Abiertas, que además del Canal de la Mancha incluye otras dos hazañas que ya completó: el Canal de Catalinas, en California, y la vuelta a la isla de Manhattan, en Estados Unidos.

A las 14 hora argentina (18 en Inglaterra), el tucumano de 34 años saltó de la embarcación Louise Jane con el afán de atravesar el Canal de la Mancha sin traje de neoprene. Partió desde Dover (Inglaterra) y buscaba llegar a Calais (Francia). Hay 42 kilómetros de distancia entre uno y otro punto y agua helada. El entrenador Pablo Testa lo acompañó desde afuera en la aventura.

Pasó siete horas sumergido, siete horas de travesía (por lo menos para el protagonista de esta historia) y dejó de sentir su cuerpo. Tenía hipotermia: "Empecé a sentir que el cuerpo me temblaba, que es un signo bastante importante cuando uno se expone en aguas tan frías. Y desde afuera notaron que había bajado el número de brazadas. Hice el mayor intento y hasta ahí me acuerdo. Yo sentía que podía pero con cierta dificultad. El barco se acercó, me dijeron que tenía que salir y yo no quería pero me sacaron", contó Matías Ola.

"Largamos bien, la temperatura en el puerto era de 16,4º. El tema fue que a medida que nos introdujimos en mar abierto empezó a bajar la sensación térmica. Yo sentía frío adentro del barco, pero él seguía nadando, ha nadado a 0 grados. Pero a medida que anochecía el agua bajaba de temperatura y llegó a 13º. Muy pocas personas en el mundo soportan estar a esas temperaturas", explica el entrenador.

"A las 4 horas me dijo que no sentía las piernas. Yo me di cuenta que cerraba los ojos y hablaba balbuceando, no tenía sentido lo que hablaba, estaba en una fase extrema de hipotermia. Cuando le dije de salir me dijo 'yo no quiero salir' pero lo obligué. Estábamos en la mitad y le faltaban 7 horas", detalló Pablo Testa.

El nadador tucumano continuó: "No me acuerdo ni siquiera cómo llegué a la cama del hotel. Cuando me subieron al barco y me arroparon les pedía que me abrazaran y eso no lo recuerdo. Es parte de la experiencia. Es mi pasión, me encanta y espero cumplir mis metas".

Ola promete el año que viene volver a intentar la hazaña y cumplir su sueño: "Vamos a entrenarnos, tengo que fortalecer la parte del frío en larga distancia. El esfuerzo es físico y mental. Vamos a programar entrenamientos en aguas más frías, en la Patagonia y a tratar de aumentar la masa muscular. Hace un par de horas me levanté y el sabor es amargo, pero es parte de esto. El canal va a estar ahí siempre. Hemos nadado bien y hecho un buen papel", concluyó.

Redacción deportes - Futbolargentino.com