Futbolargentino.com Buenos Aires Martes, 11 / Dic / 2012

Néstor Gorosito, un entrenador que apuesta por un planteo ofensivo

El DT tuvo una extensa y exitosa carrera como futbolista y con una ideología de fútbol ofensivo buscará con Tigre su primer título como entrenador.

Néstor Gorosito, un entrenador que apuesta por un planteo ofensivo
Néstor Gorosito (DT de Tigre). EFE

El argentino Néstor Gorosito tuvo una extensa y exitosa carrera como futbolista y con una ideología de fútbol ofensivo buscará con Tigre su primer título como entrenador, cuando enfrente el próximo miércoles al Sao Paulo en la vuelta de la final de la Copa Sudamericana.

Gorosito, apodado 'Pipo' por la idolatría de su padre por el legendario futbolista Néstor Rossi, debutó en el River Plate en 1983, en donde obtuvo su único torneo local, la Copa Libertadores y la Intercontinental en la brillante temporada de 1986.

El futbolista de frondosa cabellera, que se destacaba por una precisa pegada, fue transferido en 1998 al San Lorenzo y, pese a que no fue campeón, formó con el delantero Alberto Acosta una temible dupla y alcanzó la dimensión de ídolo.

En el exterior, Gorosito militó en el Swarovski Tirol austríaco, la Universidad Católica chilena y el Yokohama Marinos japonés.

Con la selección Argentina conquistó la Copa América de 1993 y jugó las eliminatorias de los mundiales de 1994 y 1998, pero no formó en los planteles que concurrieron a Estados Unidos y Francia.

Colgó las botas en el 2001 y un año más tarde se hizo cargo del humilde equipo de Nueva Chicago, de Buenos Aires, con el que cumplió meritoria campaña al finalizar duodécimo del torneo Clausura 2003 y salvarlo luego del descenso de la Primera División.

Como resultado de esa destacada labor fue contratado para dirigir a San Lorenzo y peleó con Boca Juniors el Torneo Apertura 2003 en el que fue subcampeón. Se preparó para ser protagonista en el próximo certamen pero tras nueve fechas sin triunfos renunció al puesto.

Luego de dirigir Lanús, Rosario Central y Argentinos Juniors, su trabajo llamó la atención de los dirigentes de River Plate. Tenía un gran desafío y podía cumplir con uno de sus sueños: la vuelta a su primera casa futbolística.

El balance del paso de Gorosito por River no fue el esperado. El empate frente a Boca Juniors en el Superclásico argentino y la eliminación en el primera ronda de la Copa Libertadores 2009 precipitó su renuncia.

Llegó a las filas de Tigre tras cumplir dirigir al Xerez español, y las 48 horas de asumir tuvo un debut exitoso con una goleada por 4-0 sobre el Deportivo Quito ecuatoriano en la vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana.

Encadenó una victoria, una derrota y tres empates para acceder a la final continental.

Gorosito reconoció que en el partido de vuelta de la final de la Copa Sudamericana su equipo puede conseguir un resultado positivo si se planta "más adelante".

"Esto es fútbol y, sinceramente, todo puede pasar", advierte. Julián Gonnella EFE