Mundial de Fútbol

Histórico: Con un gol de Khoukhi, Qatar empató sobre la hora 1-1 con Suiza y consiguió su primer punto en un Mundial

Suiza lo ganaba hasta los 94, pero apareció Boualem Khoukhi sobre la hora para darle el empate a Qatar, que consiguió su primer punto en un Mundial.

Por: Jayro Gutierrez • Futbolargentino.com

Suiza lo ganaba hasta los 94, pero apareció Boualem Khoukhi sobre la hora para darle el empate a Qatar, que consiguió su primer punto en un Mundial.

Un gol de cabeza de Boualem Khoukhi en el minuto 95 premió la seriedad y la resistencia de la selección de Qatar, que nunca había logrado hasta ahora evitar una derrota en un Mundial, y también a su seleccionador, el español Julen Lopetegui, que por fin pudo resarcirse de la decepción que sufrió ocho años atrás, en Rusia 2018, cuando fue cesado como responsable de España a punto de debutar.

Fue con un centro desde la izquierda de Homan Ahmed que aprovechó Khoukhi para batir a Gregor Kobel como hizo historia qatar y también Lopetegui. Las andanzas de la selección asiática por una fase final se reducían a la condición de anfitrión de la pasada edición, cuando cerró su primera presencia con tres derrotas en otros tantos partidos y solo un gol a favor.

Pero encontró el premio y la historia bajo la dirección de Lopetegui y castigó, de paso, la racanería y falta de acierto de Suiza, dominadora durante todo el partido, pero sin puntería, incapaz ante el meta Mahmoud Abunada, que sostuvo al combinado catarí y que puso patas arriba el grupo B que completan Canadá y Bosnia Herzegovina y que tras la primera jornada mantiene a los cuatro equipos igualados.

El primer penalti en la historia a favor de Suiza en los Mundiales, transformado con calma por Breel Embolo, dio ventaja al equipo helvético, que no contaba con el gol final de Khoukhi que estableció el empate.

No olvidará este partido tampoco Lopetegui, con cuentas pendientes con un Mundial. Fue tal día como este, un 13 de junio, cuando el preparador fue destituido como director técnico de España, en vísperas del debut frente a Portugal, por haberse comprometido oficialmente con el Real Madrid.

Asume desde hace poco más de un año la responsabilidad del banquillo de Qatar, una selección sin repercusión que afronta su segunda presencia en una fase final de un Mundial, la primera por derecho propio, sin ser anfitrión como sucedió hace cuatro años.

Nunca ha ganado partido alguno en un Campeonato del Mundo el combinado asiático, que mantuvo el tipo como pudo ante Suiza, un equipo con más experiencia, habitual en las últimas ediciones, que monopolizó el balón y las ocasiones pero al que le negó el triunfo con el que contaba al final.

Atravesar los octavos de final en los que ha estado estancado en las últimas ediciones es el desafío de Suiza, que respiró aliviada cuando su portero Gregor Kovel evitó un gol catarí en las botas de Edmilson tras un error grosero de Manuel Akanji.

Fue un espejismo porque después las ocasiones se multiplicaron para el cuadro de Murat Yakin. Como las dos seguidas de Dan Ndoye que solventó el meta Mahmoud Abunada, el mejor de su equipo y que evitó un daño mayor en la primera parte.

Sin embargo, el guardameta del Rayyan fue el que propició que Suiza tomara ventaja cuando al cuarto de hora arrolló dentro del área pequeña a Remo Freuler. El penalti lo ejecutó Breel Embolo, que adelantó al combinado europeo.

No cambió el panorama el tanto y la ventaja de Suiza, que pudo marcar más. Pudo hacerlo Denis Zakaria y, en el añadido del primer tiempo, Ruben Vargas, pero Abunada salió al paso de cada ocasión.

Con cuentagotas llegaban las opciones de su rival, al contraataque o en balón parado y con Edmilson como amenaza. Pudo empatar al borde del intermedio ,pero Kobel, con un pie, desbarató la ocasión del equipo de Lopetegui.

El dominio suizo, aplastante, con una posesión del 75 por ciento sobre el 25 del conjunto asiático, no conseguía traducirse en un gol que llevara el sosiego a su equipo. A pesar de que monopolizaba el juego Suiza, sus ocasiones bajaron tras el descanso.

Si acaso un tiro lejano de Granit Xhaka que salió alto, otra de Ruben Vargas que resolvió Abunada seguida de la de Johan Manzmbi que asistió a Breel Embolo que se marchó cerca del palo izquierdo, como el tiro de Johan Manzambi al final.

Catar mantenía el tipo. Evitó un marcador sonrojante, una derrota abultada que le dejara marcado. Pero puso patas arriba la situación al final con el gol inesperado. El cabezazo de Khoukhi a pase de Al Amin que dio, en la última jugada, un premio con el que no contaba Suiza ni tampoco Qatar.

PREVIA

La casualidad, el azar o el destino han propiciado que el técnico Julen Lopetegui cumpla su esperada y particular revancha y que se convierta en mundialista un 13 de junio, la misma fecha, ocho años después, que cuando fue destituido como seleccionador de España, poco antes de entrar en acción en Rusia 2018.

Quedaban entonces dos días sólo para que la Roja, concentrada en Krasnodar, entrara en acción y jugara con Portugal su primer partido de aquel Campeonato del Mundo. Había llevado a España a la fase final tras un exitoso recorrido. Pero sólo unas horas antes de su estreno, el Real Madrid había anunciado a Lopetegui como nuevo entrenador. El entonces presidente de la Federación Española, Luis Rubiales, decidió cesarle. Lopetegui se quedó sin Mundial.

No fue un buen paso en la carrera del preparador guipuzcoano que estuvo sólo unos meses en el club blanco, del que fue despedido antes de final de año. Dirigió después al Sevilla español y Wolverhampton y West Ham de Inglaterra. Y a continuación llegó otra selección, en mayo de 2025, Catar.

Lopetegui, de 59 años, consiguió el gran objetivo del combinado catarí y selló su clasificación para la fase final de un Mundial, ahora, en Estados Unidos, México y Canadá 2026. Encuadrada en el Grupo B, junto a Bosnia-Herzegovina y Canadá, se estrenará el sábado, frente a Suiza.

Será un 13 de junio, tal día como aquel de hace ocho años, cuando Lopetegui debute en un Mundial. Será el segundo para Catar. Pero el primero ganado en el campo, sin la condición de anfitrión como en la edición anterior. Dos victorias en sus últimos quince partidos ante selecciones europeas (5 empates y ocho derrotas) resumen el periplo del combinado asiático que no ha ganado ninguno de los once partidos recientes que ha jugado fuera de su país.

Parte como cenicienta del cuarteto la selección de Catar, que pretende ampliar su experiencia, relanzar al equipo nacional y competir en un gran evento. "Miro al partido de Suiza con la idea de ser lo más competitivo posible contra un rival que creo que va a ser una de las grandes sorpresas del Mundial", opina el entrenador español.

Y es que la selección de Suiza parte como favorita para este cara a cara del sábado en el estadio San Francisco Bay Arena. El combinado helvético, que afronta la cita con veteranos legendarios, habituales de otras fases finales con componentes de una nueva generación, afronta su decimotercera presencia aunque desde Alemania 2006 es uno de los fijos en el cartel de cada edición.

El meta del Borussia Dortmnd Gregor Kobel, los defensas Manuel Akanji, del Inter, el del Betis Ricardo Rodriguez, el capitán, ahora en el Sunderland Granit Xhaka o los sevillistas Ruben Vargas y Djibril Sow y el del Valencia Eray Comerts forman parte del cuadro helvético, que cuenta con jugadores verticales como Noah Okavor, del Leeds, Dan Ndoye, del Nottingham Forest o Zeki Amdouni, del Burnley.

Con los cuartos de final logrados tres veces, su techo, Suiza tiene una de las situaciones más curiosas en la historia del torneo y es que fue eliminada en Alemania 2006 sin haber recibido un solo gol.

Con Murat Yakin como seleccionador, el cuadro helvético sale a escena con sólo una derrota en sus últimos catorce partidos. Suiza no pierde su primer partido en un Mundial desde Inglaterra 1966. Únicamente hay un precedente con Catar. Fue en el amistoso de 2018. Ganó por 1-0 el conjunto de Julen Lopetegui. EFE