España derrotó 1-0 a Italia de Mateo Regetui y clasificó a octavos de final de la Eurocopa 2024

Con un gol en contra de Calafiori, España derrotó 1-0 a Italia de Mateo Retegui y avanzó a los octavos de final de la Eurocopa 2024.

Con un gol en contra de Calafiori, España derrotó 1-0 a Italia de Mateo Retegui y avanzó a los octavos de final de la Eurocopa 2024.

A base de fútbol y una imagen imponente como equipo, con un resultado corto para la insultante superioridad sobre la vigente campeona, España presentó su candidatura a soñar en la Eurocopa 2024, minimizando a Italia, que escapó de la goleada por la firmeza de Donnarumma, para sellar con tanto en propia puerta de Calafiori el pase a octavos como líder de grupo.

Superior desde el talento, intensa, mordiendo arriba, ajena a la presión y con una imagen de equipo imponente, España pasó por encima de Italia. Superior en cada faceta del juego pero sin la precisión en el primer acto en el remate que impulsó un estreno alejado a la tensión que siempre aseguraba una cita con Croacia y desatándose en la segunda cuando el factor fortuna sonrió a quien tanto lo merecía.

Recuperó su esencia desde el balón España, aumentando la posesión pero asociándola a un fútbol directo y vistoso, repleto de vigorosidad física y talento. El de Nico Williams para convertir el partido en pesadilla para Di Lorenzo, superado sin ayudas cada vez que fue encarado. La España de extremos amenazó por la izquierda y presentó por la derecha el talento de Lamine Yamal que hace recular al rival.

Una perfecta sintonía con Pedri volviendo a ser Pedri, puro talento, emergiendo la figura dominante de Rodri en la medular, con máxima efectividad en el pase, y con Fabián omnipresente, tan eficaz en el robo como en la finalización. Italia sobrevivió a una avalancha futbolística por Donnarumma y por la falta de precisión de España en el remate.

Ya voló el gigantón italiano cuando no se cumplía el minuto dos y Nico se subía a la bicicleta antes de poner un pase preciso a la cabeza de Pedri. La estirada de Donnarumma frenó un arranque intimidatorio de España, con los mismos que arrancaron con firmeza el torneo y la entrada de Laporte, recién recuperado, por unas molestias musculares de Nacho.

El empuje y el fútbol de España empequeñeció a una Italia que con Spalleti intenta asociar su fútbol a la brillantez. No tuvo opción. La dependencia de Barella, desaparecido en el asedio. Le quedó el recurso del contragolpe, estrellándose cuando lo intentó con la contundencia de Le Normand y el carácter de Cucurella, la aparición más sorprendente de España en el torneo con un nuevo recital de entrega.

Pero a España le faltó en el primer acto lo más importante para que los momentos del fútbol más vistoso en toda la Eurocopa le acercasen al triunfo, un remate certero. Perdonó lo que nunca se debe en días grandes. Cuando Nico intercambió su papel con Morata y encontró el centro preciso para perdonar a placer el testarazo ante un Donnarumma superado, temiendo lo peor a bocajarro.

No se detuvo en el lamento y extendió un dominio abrumador. Como si no fuese un clásico europeo ni tuviese enfrente a la vigente campeona. Cuando Nico se tomó un respiro de regates, apareció la velocidad de Yamal y la visión al espacio de Morata, que amagó en carrera, volvió a amagar, se cerró el espacio y acabó chutando a las piernas del portero italiano.

Por si a España le faltaban variantes ofensivas aparecía la amenaza del disparo lejano con Fabián, firme arriba Donnarumma, y el intento de Rodri. Los protagonistas de la superioridad desde el centro del campo daban un paso al frente para que Italia pasase a ser un muro, lejos de representar cualquier amenaza con un mundo por recorrer hasta la portería de Unai Simón.

La difícil explicación desde lo futbolístico del empate sin goles al descanso encontró una rápida respuesta en la reanudación, con el mismo panorama. Una Italia atemorizada ante el vendaval español. Desde la final de Kiev en 2012 no se recordaba tanta superioridad en un duelo que se repite en cada Eurocopa.

Y fue cuando tras perdonar de nuevo Pedri lo imperdonable, tras el pase de la muerte de Nico, con todo a placer para marcar de diestra pero chutar fuera, apareció ese punto de fortuna que necesita todo equipo para avanzar hacia la gloria. Desde el robo de Carvajal, la exhibición de Nico, el centro peinado por Morata para cambiar la trayectoria y convertirla en inesperada para Donnarumma, que se la quitó de encima para provocar el tanto en propia puerta de Calafiori.

El premio tan merecido, por fútbol e insistencia, no cambió la identidad de España. Quiso más pese a saber que ya estaba en octavos como primera de grupo. Y Donnarumma, que realizó hasta nueve paradas, evitaba el tanto tan buscado por Morata con un potente disparo lejano, veía cómo su defensa sacaba bajo palos un testarazo tras córner de Le Normand y el travesaño repelía un latigazo de Nico.

El premio para España era corto por merecimientos y a Italia hay que rematarla. Digirió su orgullo y se levantó de la lona por segundos tras una pérdida de Rodri, renqueante toda la segunda parte tras una entrada durísima. Nunca generó peligro, pero lo intentó con orgullo con un único remate tras córner, fácil para Unai.

Fue cuando España pudo sentenciar con acciones repletas de talento que no superaron al portero en la definición y acabó defendiendo con coraje un triunfo que nunca debió ir asociado a un añadido de tensión. Objetivo cumplido para los españoles con la mejor imagen posible, pase a octavos sin especular, por mucho que en el camino asome la anfitriona Alemania.

PREVIA

De la misma manera que el nombre de Italia aparece en el camino de los éxitos de la selección española en la Eurocopa, el rival ante el que desató sus años de mayor gloria, sus dos últimas dolorosas despedidas del torneo tuvieron ese sabor a 'vendetta' ante una selección que tras conquistar la última edición, anda en la misma fase de renovación. En Gelsenkirchen se pone en juego el liderato del Grupo B tras el triunfo de ambas en el debut.

De los penaltis parados por Iker Casillas y el decisivo marcado por Cesc Fábregas, que nunca antes había chutado uno en el fútbol profesional hasta ese momento clave para la historia del fútbol español en Viena, el día que España enterró sus miedos en la tanda de cuartos de final de la Eurocopa 2008, hasta la mayor exhibición futbolística en una final, el 4-0 de Kiev en la final de la edición de 2012, Italia fue víctima.

Pero a una selección como la 'azzurra' nunca se la debe subestimar. Con un sentimiento y carácter competitivo heredado de generación en generación, saldó cuentas pendientes con España en el camino del éxito. Su segunda Eurocopa, una menos que España, dos selecciones ubicadas en un escalón inferior al de las favoritas desde la que se sienten cómodas.

Las dos semifinales de Liga de Naciones teñidas de rojo en los dos últimos duelos, presentan a la selección española como un bloque más rodado en los tiempos de cambio. Con Luis de la Fuente al mando de un retoque de modelo poco vistoso en la estadística pero muy efectivo en el campo. En 45 minutos, la España de los extremos con Lamine Yamal y Nico Williams aumentando su verticalidad, ya había sentenciado un duelo ante Croacia que habitualmente iba ligado al sufrimiento, el máximo desgaste y la igualdad.

El 3-0 del debut asienta una apuesta de Luis de la Fuente que debe extender ante Italia, otro duelo de altura en el 'grupo de la muerte' que puede reforzar la candidatura de España. Un nuevo triunfo le asegura el liderato del grupo y apunta a poner a la anfitriona Alemania en el camino, en unos futuros cuartos, pero eso no se piensa en un grupo de jugadores con hambre de éxito.

La opción de poder rotar el equipo al completo para hacer todos partícipes, como hizo Luis Aragonés en 2008 ante Grecia, en caso de un triunfo positivo ante Italia y por no tocar lo que funciona, invita a pensar que De la Fuente no meterá retoques en su equipo titular. Con Aymeric Laporte, recién recuperado de una sobrecarga, perdiendo su posición de privilegio ante Nacho. Con Rodri y Álvaro Morata recuperados de leves molestias para asumir liderazgo como capitanes.

España, segunda selección más goleadora tras Alemania y con una media de De la Fuente que supera a todos los últimos seleccionadores (2,86 goles por encuentro sin contar su estreno accidental en un amistoso con goleada a Lituania), perdió la posesión 111 partidos después en un partido en su puesta de largo. Pasa de liderar clasificaciones de posesión y fiabilidad en el pase a ser la decimotercera del torneo.

Impensable desde 2008 pero resultadista, como defendió su líder, Rodri. "Lo que me importa es ganar". La pegada avala la apuesta de De la Fuente que mide el 'boom' Lamine Yamal, convertido en una de las grandes sensaciones de la Eurocopa 2024 con 16 años. El debutante más joven de la historia del torneo y además como titular. Listo para enfrentarse con descaro a gigantes en estadios llenos, en vez de estar haciendo los exámenes de cuarto de la ESO en su colegio. Entre deberes de matemáticas asoma con un nuevo reto, ser el goleador más joven del torneo.

Todavía vigente campeona de la Eurocopa, Italia no llega a Alemania colocada entre las favoritas. La montaña rusa que ha vivido en los últimos 6 años, quedándose fuera de dos Mundiales pero con el oasis en el desierto de un título continental inesperado, aumenta la incertidumbre sobre una selección en reconstrucción que trabaja para volver al lugar donde otrora se situaba, en lo más alto del fútbol mundial.

Con Luciano Spalletti como arquitecto de esa reconstrucción que aparenta ser un proyecto a largo plazo, aunque recién llegado al banquillo, pues no ha cumplido ni un año al mando, Italia está empezando a dar la sensación de que, al menos, sabe a lo que quiere jugar. El planteamiento de su técnico es quizá algo rompedor con el estilo clásico que se coloca en el imaginario colectivo de los aficionados al fútbol, pues su intención es la de ganar, sí, pero jugando bien. Solo ha perdido un partido desde su llegada, y fue ante Inglaterra.

Indiscutible en el centro del campo, Nicolo Barella (Inter) provocó un cisma por la posibilidad de no estar ante Albania por molestias en el cuádriceps. Jugador clave de la 'Nazionale', lo demostró con el gol de la remontada ante Albania, es el termómetro de Italia. Si él está bien, su Italia tiene posibilidades. Una selección que además llega sin una estrella clara, sin un nombre destacado, sin un hombre que pueda solucionar los partidos por sí mismo. Sin ese jugador al que dársela para que fabrique un gol solo. La fuerza del grupo es el mantra que se repite en el país transalpino. Eso sí, no está la plantilla exenta de grandes jugadores acostumbrados a pelear al máximo nivel.

En portería formará con Donnarumma (PSG), portero en el punto de mira a nivel de clubes pero capitán e indiscutible bajo palos con la 'Azzurra'; la defensa está comandada por Dimarco y Bastoni, campeones del 'Scudetto' con el Inter y finalistas de Liga de Campeones la pasada campaña; en el centro del campo Barella y Jorginho (Arsenal); y, arriba, Chiesa, que ya fue un dolor de cabeza para España en la pasada Eurocopa, y Scamacca, de la 'Juve' y el Atalanta, respectivamente, acostumbrados a jugar partidos en europa, intentarán poner el gol.

Algo que caracteriza a esta Italia es que no está maniatada a los esquemas. Puede formar con defensa de 3 y 2 carrileros o con línea de 4 clásica. Ante Albania formó de esta última manera, pero la selección española puede provocar el cambio en un puesto del centro de la zaga. La salida de balón de Riccardo Calafiori (Bolonia), joven promesa, pudo ser protagonista ante Albania por el tipo de rival, pero quizá ante España, un jugador como Gianluca Mancini (Roma), hombre más experimentado, puede ocupar su posición para emparejarse con Morata.

En el centro del campo la única duda reside en si Spalletti repetirá once con Jorginho, Barella, Frattesi (Inter) y Pellegrini (Roma) haciendo las veces de extremo derecho, o introducirá músculo con Cristante quitando a uno entre Pellegrini o Frattesi para reforzar el carril central.

Arriba Scamacca, jugador al que le gusta el contacto y con calidad de sobra para bajar a recibir, y Chiesa, la garra de Italia, emparejado con Carvajal, tienen el puesto asegurado.

Probable formación de España vs. Italia, por la Eurocopa 2024 

Unai Simón; Dani Carvajal, Robin Le Normad, Nacho, Cucurella; Pedri, Rodrigo, Fabián Ruiz; Lamine Yamal, Álvaro Morata y Nico Williams. DT: Luis de la Fuente.

Probable formación de Italia vs. España, por la Eurocopa 2024 

Gianluigi Donnarumma; Giovanni Di Lorenzo, Alessandro Bastoni, Riccardo Calafiori, Federico Dimarco; Nicolo Barella, Jorginho, Davide Frattesi; Lorenzo Pellegrini, Gianluca Scamacca y Federico Chiesa. DT: Luciano Spalletti.

Datos del partido España vs. Italia, por la Eurocopa 2024

  • Hora: 16
  • TV: ESPN 
  • Árbitro: Slavko Vincic (SVN)
  • VAR: Nejc Kajtazovic (SVN)
  • Estadio: Veltins-Arena de Gelsenkirchen

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